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13/07/2017

Sumario

  • El Museo de Colecciones Reales
  • Las tres primeras fases
  • Restos Arqueológicos

FCC Construcción ha conseguido dejar su sello en el skyline de muchas de las ciudades más importantes del mundo, gracias a un equipo altamente cualificado, las más avanzadas técnicas de construcción inteligente, la gestión y el control de instalaciones. Entre estos proyectos, destacan algunas de las infraestructuras más representativas de la arquitectura contemporánea española, como la Terminal T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la Torre Porta Fira, Torre Castellana en Madrid o la Ciudad de la Justicia de Barcelona, la ciudad de las Ciencias de Valencia, Torre Picasso, las Torres Kio o el Auditorio de León.

El Museo de Colecciones Reales

Uno de los últimos ejemplos que se suma a esta excelente relación de obras es el Museo de Colecciones Reales de Madrid, en el que FCC ha llevado a cabo la práctica totalidad de la ejecución de la infraestructura. El desarrollo del proyecto se ha realizado con el máximo respeto a los más exigentes estándares ambientales y de calidad exigibles. Este espacio, situado entre el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, ideado por los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla, ha sido promovido por Patrimonio Nacional para albergar de forma permanente las colecciones de tapices, carruajes, pinturas y obras de arte decorativas pertenecientes a la Monarquía.

El edificio ocupa 46.000 metros cuadrados de superficie en un total de 14 plantas y está llamado a convertirse en un lugar único en Madrid y en uno de los museos más importantes construidos en este siglo. En él, se exhibirán 155.000 piezas de gran valor artístico e histórico del Patrimonio Nacional, vinculadas a la Corona del Reino de España; más de la mitad de ellas, nunca antes expuestas.

El nuevo centro se convertirá en pieza fundamental de un espacio único de la ciudad Madrid, en el que conviven elementos fundamentales de la arquitectura nacional, como el Campo del Moro, los Jardines de Sabatini, el Palacio Real, la Catedral de la Almudena, el Teatro Real, el conjunto arquitectónico de las Vistillas y del Madrid de los Austrias, y San Francisco el Grande. El acceso público se sitúa en la Plaza de la Armería, a través de una edificación de 10 metros de altura parcialmente oculta tras la fachada de la Catedral.

Las tres primeras fases

FCC Construcción ejecutó las tres primeras fases de un proyecto de una gran dificultad técnica que refleja la capacidad de la compañía para el desarrollo de este tipo de infraestructuras singulares, a lo largo de sus más de 115 años de experiencia.

  • Primera fase

En la primera de ellas, FCC Construcción realizó las pantallas de contención y el vaciado del solar, a fin de habilitar el espacio necesario para la implantación del museo, con la menor afección al entorno. La obra supuso todo un reto arquitectónico, técnico, artístico e histórico y presentó una singularidad importante, ya que el propio edificio tenía que actuar como elemento de contención de los empujes de tierras que se producían por el significativo desnivel de más de 30 metros que presentaba su geometría. En este sentido, y como paso previo a la realización del Museo, se construyó un muro pantalla de pilotes próximo a la catedral de la Almudena y al Palacio Real para excavar 36 metros bajo el nivel de la explanada de la catedral.

Dada las características del terreno, formado por suelos arcillosos del terciario de Madrid, FCC Construcción aplicó en estos anclajes la tecnología más novedosa. En su excavación se fijaron las pantallas, previamente construidas, en siete niveles de anclaje, monitorizados de forma activa. Se efectuó un control mediante péndulos invertidos del proceso de destesado y se completó la estructura del edificio, con 10 alturas de forjado, que permitió la desactivación de los anclajes provisionales al terreno, quedando los empujes de tierras ya soportados por el propio edificio. Este entramado de ingeniería, además, evitó que las estructuras tanto de la Catedral como de los soportales de la Plaza de la Armería, que se apoyan en la parte superior, se vieran afectadas.

Este aspecto condicionó especialmente tanto el diseño del edificio como el proceso constructivo, siempre manteniendo sus condicionantes de funcionalidad como museo, que precisa de grandes espacios. En este aspecto, y para lograr una estructura de la máxima rigidez, se intentó aprovechar todos los elementos que el diseño arquitectónico permite, disponiendo estructuras porticadas, núcleos rígidos de comunicaciones y elementos apantallados entre patios.

  • Segunda fase

FCC Construcción también desarrolló la segunda fase de este proyecto, que consistió en la cimentación y ejecución de la estructura, toda ella de hormigón blanco, con árido marmóreo y cemento del mismo color, así como la urbanización de la Plaza de la Almudena y aledaños. Esta fase supone un claro ejemplo del significativo despliegue de medios de control utilizados por FCC Construcción para asegurar el correcto funcionamiento estructural.

Prueba de ello, la XIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo Española premió esta obra en su categoría Patrimonio y Transformación. Entre otros aspectos, destacó que “la estructura portante toma gran importancia en la organización espacial del Museo, que se configura a partir de la repetición seriada de un conjunto de pórticos de hormigón blanco, en los que el rayado de la estructura repetitiva cualifica el espacio, de tal modo que la estructura, la iluminación, las vistas y el espacio desdibujan sus fronteras e intercambian sus atributos, porque quieren ser una sola cosa, pensada de una vez”.

  • Tercera fase

La tercera fase de este proyecto se basó en la urbanización de la plaza de la Almudena y aledaños. La actuación se llevó a cabo sobre 9.500 metros cuadrados y consistió en la ejecución de las cubiertas y fachadas de las plazas de la Almudena, del Museo de las Colecciones Reales y de la Armería, así como la ejecución de las obras de carpintería y cerrajería y la urbanización del entorno.

Hallazgos arqueológicos

Durante la primera fase de las obras se trabajó con especial meticulosidad en la cimentación dada la aparición de restos arqueológicos. Para preservar el patrimonio artístico, se trabajó compatibilizando la protección de los vestigios encontrados y la construcción, ya que era necesario ir descubriendo, documentando y desmontando para su conservación en su caso, de todos los hallazgos que iban apareciendo en el terreno.

En concreto, se encontraron tramos de la muralla islámica, numerosos objetos de uso cotidiano en una barriada medieval correspondiente a la Fundación de Madrid, restos humanos correspondientes a enterramientos, posiblemente de la Edad Media, y obuses de la Guerra Civil Española sin explosionar. También se hallaron la Real Fábrica de Gas, fechada su construcción en 1832 durante el reinado de Fernando VII, o un antiguo pabellón de oficiales y los cuarteles que guardaban antaño la seguridad del Palacio Real.

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